domingo, 31 de mayo de 2009

CROQUETAS DE BACALAO






INGREDIENTES 6P.

200 gr. de Bacalao desalado
1 Kg. de Patatas
100 gr. de Piñones pelados
4 Huevos
2 dientes medianos de ajo
3 cucharadas de Perejil picado
Harina
Aceite de oliva virgen
Sal

PREPARACION

En primer lugar, pelaremos las patatas y después de lavarlas las pondremos en una cazuela con abundante agua y un poquito de sal, las coceremos durante 30 min. Mientras tanto, desmenuzaremos el bacalao con las manos (lo más pequeño posible) y picaremos el perejil y el ajo lo más pequeño posible.
Cuando las patatas estén cocidas, las enfriaremos y en un bol las machacaremos sin llegar a la textura del puré (que queden trocitos de patata), en ese mismo bol, las mezclaremos con el bacalao, el perejil picado, el ajo, los piñones, y con tres de las cuatro yemas de huevo que tenemos, pondremos una pizca de sal, mezclaremos todo bien y lo dejaremos reposar diez minutos en el frigorífico.
En una sartén bien profunda pondremos abundante aceite a calentar. Con la masa iremos haciendo croquetas con las manos bien limpias y las iremos pasando una a una por harina y el huevo que nos queda (4 claras y 1 yema). Iremos friéndolas hasta que estén doraditas, las escurriremos bien….y a disfrutar de un bocado delicioso.
A mi personalmente me gustan con un buen alioli.

viernes, 22 de mayo de 2009

FILETES DE LENGUADO A LA VILLEROIX

INGREDIENTES 6P.

3 Lenguados frescos de ración fileteados
12 Gambas rojas
2 Cebollas grandes picadas
3 Huevos batidos
250 gr. de Harina de trigo
200 ml. de leche
Nuez moscada
Aceite de oliva virgen
Sal


PREPARACIÓN


En primer lugar, haremos un fondo de pescado con las espinas del lenguado y cabezas y cáscaras de las gambas, un poquito de sal y ½ cebolla, lo coceremos todo 20 min. Y lo reservaremos para la bechamel.
Las cebollas las picaremos, y en una sartén bien honda las sofreiremos hasta que empiecen a trasparentar, las gambas las picaremos y las sofreiremos un poco junto a las cebollas ( 2 min.), en este momento echaremos en la sartén la harina que previamente habremos tamizado ( para que no se formen grumos ), removeremos todo con una varilla de batir y cuando la harina se tueste un poco le añadiremos un chorrito del fondo de pescado que habíamos hecho al principio, lo dejaremos espesar un poco, y sin parar de remover le iremos añadiendo leche, rallaremos sobre esta bechamel un poco de nuez moscada, tocaremos de sal ( antes no le pusimos por que el fondo de pescado ya tenia un poco ).
En una placa de horno, pondremos en el fondo una buena cantidad de bechamel, sobre ella pondremos los filetes de lenguado sin que se toquen entre si, y sobre los filetes el resto de bechamel. Cubriremos con papel transparente y lo dejaremos en el frigorífico una hora más o menos. Cuando haya pasado este tiempo, pondremos abundante aceite en una sartén y cuando este caliente, pasaremos por harina los filetes de lenguado que ya tendrán a su alrededor la bechamel adherida, después por huevo y con mucho cuidado iremos friendo todos los filetes, los escurriremos bien y los serviremos con un poco de ensalada…..Delicioso!!!!



viernes, 15 de mayo de 2009

ARROZ DE ALCACHOFAS, ESPARRAGOS Y AJETES TIERNOS EN PAELLA




INGREDIENTES 6 P.

1\2 Kg. de Alcachofas
2 manojos de Ajos tiernos (300 gr.)
200 gr de Espárragos trigueros
2 Tomates rayados
1 diente de Ajo seco
La pulpa de tres Pimientos choriceros
700 gr de Arroz bomba del delta del Ebro
1 Limón
Aceite de oliva virgen
Azafrán
Sal

PREPARACION

En primer lugar, tostaremos un poco el azafrán, lo pondremos a remojo con agua tibia, lo reservaremos hasta que vayamos a echar el agua al arroz.
Pelaremos las alcachofas incluyendo el rabo, las cortaremos en cuatro, y las untaremos con el jugo del limón para que no se oxiden, las reservamos. Lavaremos los espárragos, les cortaremos la parte dura, y los cortaremos en dos, una vez tengamos estas dos verduras limpias pondremos la paella en el fuego con un chorro de aceite de oliva virgen (más o menos cuatro cucharadas soperas), cuando el aceite esté caliente echaremos las alcachofas y los espárragos y sofreiremos a fuego lento, mientras tanto pelaremos los ajos tiernos y el diente de ajo seco. Los ajos tiernos, si son muy pequeños los dejaremos enteros, y el ajo seco lo trocearemos lo más pequeño posible.
Cuando las alcachofas y los espárragos estén sofritos, añadiremos el diente de ajo seco que hemos troceado y antes de que se queme….eso nunca nos ha de pasar! echaremos los ajetes moveremos todo un poco, añadiremos la pulpa de los pimientos choriceros salaremos y moveremos de nuevo, dejaremos sofreír un par de minutos, subiremos el fuego al máximo y echaremos el tomate que cuando pierda el agua echaremos el arroz y sofreiremos un minuto más sin dejar de remover, repartiremos bien todo por la paella y en este punto echaremos el agua incluyendo el azafrán y el agua en la que ha estado a remojo ( el doble de agua que de arroz ). Cuando el agua empiece a hervir, probaremos de sal y rectificaremos, bajaremos el fuego hasta la mitad de su potencia y dejaremos cocer durante 18 minutos, después, lo taparemos con un paño dejaremos reposar un par de minutos…..y a comer!!!!


sábado, 2 de mayo de 2009

GAZPACHO ANDALUZ



INGREDIENTES PARA 6.P.

1\2 Kg. de Tomates maduros
1 Pepino mediano
1\2 Pimiento rojo
1\2 Cebolla
100 gr. de pan del día anterior
3 dientes de Ajo
3 cucharadas de Aceite de oliva virgen
3 cucharadas de Vinagre blanco de jerez
Sal al gusto, y Pimentón rojo dulce (opcional)
1\2 litro de agua mineral fresca

PREPARACION

En un bol grande, pondremos todas las verduras peladas y troceadas. El pan, lo mojaremos bajo el grifo, y separándolo con las manos lo echaremos también en el bol, pondremos el aceite, el vinagre, la sal al gusto igual que el pimentón, y la mitad del agua mineral fresca. Lo batiremos todo muy bien, y si lo queremos más liquido, le iremos añadiendo agua hasta llegar a la densidad que queramos.

Los tomates, para pelarlos (yo, no los pelo) pondremos agua a hervir en una cazuelita, les haremos un corte en cruz en la parte posterior y lo pondremos a hervir 30 segundos, después lo podremos pelar muy bien. Al pepino le dejo un poquito de piel.

El gazpacho, se puede tomar como primer plato con una guarnición de las propias verduras (y si queremos con uvas o con manzana incluidas), pero también se puede tomar bastante licuado, como refresco en los calurosos días de verano



sábado, 14 de marzo de 2009

NORI MAKI MAGURO SUSHI

INGREDIENTES PARA UN ROLLITO

2 Tiras de atún rojo crudo
1 Lamina de alga Nori
1 Huevo
1\2 Zanahoria
1\2 Pepino
1\2 cucharadita de Sésamo
1\2 cucharadita de Miel
1\2 Cucharadita de vinagre de arroz
Salsa de soja o tamari
Jengibre marinado o en polvo
3 cucharadas soperas de Arroz redondo


*Para hacer el rollito necesitaremos una esterilla de bambú, así, podremos enrollarlo perfectamente.

*Serán varios los pasos de elaboración, hasta llegar a montar el rollito

PREPARACION

1º - En una cazuelita, pondremos un vaso de agua a hervir, y cuando el agua esté caliente, coceremos el arroz durante 20 min. Una vez esté cocido, lo escurriremos y lo pondremos en un bol pequeño.
En otra cazuelita, pondremos la miel y el vinagre a calentar y cuando esta mezcla esté ligada, se la echaremos al arroz junto con el sésamo. Reservaremos.
2º - El Pepino lo cortaremos en tiras, la Zanahoria, la coceremos al vapor (5 min.) y la cortaremos en tiritas igual que el pepino, dejaremos enfriar y reservaremos.
3º - El Huevo lo batiremos bien y haremos una tortillita francesa.
4º - Vamos a montar el rollito: en una sartén caliente, pondremos la lámina de alga Nori por la parte que no brilla, y cuando el alga empieza a oler a mar, la pondremos sobre la esterilla de bambú. En este momento, extenderemos sobre la lámina el arroz que teníamos reservado, dejando un margen en la parte más lejana para poder pegarla. Sobre el arroz, pondremos la tortillita francesa, sobre esta, pondremos el pepino, la zanahoria, y el atún.
En este momento, levantaremos el extremo de la esterilla, y empezaremos a hacer el rollito apretando (sin estrujar) hasta que este completamente enrollado, mojaremos con agua el margen que habíamos dejado en el alga para que se pegue, y ya tenemos nuestro rollito.
Para servirlo, lo cortaremos en medallones de más o menos 5 mm, los pondremos en un plato, los espolvorearemos con un poquito de sésamo, y en un cuenquito pondremos salsa de soja con jengibre para mojar los Nori Maki.

MATANZA DEL GOCHO (II)

Comimos abundantemente, como se hace en todas las matanzas, pues no hay que olvidar que éstas, además de un trabajo muy importante, eran una fiesta.

Después de comer, empezamos a embutir, el trabajo más delicado. En la misma máquina picadora se cambia la cuchilla por un embudo, entran las “bolas” (el adobo bien apretado) por la parte superior de la máquina, y salen despacio por el embudo.
El embudo se cubre con un extremo de una tripa cular, que se va rellenando y nosotros vamos retirando despacito. Mientras la carne va llenando la tripa, otra persona provista de un corcho lleno de alfileres va picando la tripa para que no se formen burbujas de aire ni vacíos que dificultarían el secado de la carne. Es muy importante que la carne quede bien prieta dentro de la tripa, que no queden huecos con aire, que se haga con una cadencia que impida que se rompa la tripa. Ni muy despacio ni muy deprisa, es un arte.

Tan importante como el embutido es el atado. Lo recomendable es hacer dos nudos en los dos extremos, uno fuerte, que marca el comienzo y el final del chorizo/ salchichón, y otro igual de fuerte cogiendo parte de la tripa y de la carne, volviéndose sobre sí misma, que reforzará el primer nudo. Hay que pensar que mientras el embutido esté curándose estos nudos son los que lo mantienen colgado (un extremo) y los que impiden que la carne se precipite al suelo (el otro). Si la carne está bien prieta, sin huecos, y los nudos están bien hechos, tenemos el 70% de la matanza asegurado, el otro se lo debemos al buen clima.
Esta tarea la desarrollamos entre todos, pues a todos nos entusiasmaba, incluidos Aaron y Clara que también hicieron sus pequeños chorizos, pequeños de tamaño pero no de importancia, pues quedaron tan bien como los de los mayores.

Como en este trabajo no pueden participar muchas personas a la vez sin molestarse, sólo el que gira la manivela para introducir las bolas, el que sostiene la tripa y la ata y el que la pincha para que no quede aire, el resto se iban turnando en limpiar, preparar mojitos, charlar, hacer los deberes del colegio con los niños (tienen la obligación, entre otras tareas, de leer un libro concreto cada fin de semana, el mejor camino para odiar la lectura, hacer de ella un trabajo forzado).
La gente iba y venía. Había llegado a mediodía la madre de Ale, Mº José, que se estuvo un rato con nosotros y luego marchó. Después el hermano de Ana, Jose, que ya ha estado en otras matanzas y que nos ayudó. Él llegó con Sara y Laia, la más pequeñita, sin ni siquiera ocho meses ya puede contar que ha estado en una matanza. Después de comer Sara y Laia se marcharon pero Jose se quedó a participar en todo. También llegó Miquel, venezolano afincado en España hace muchos años, que vino a la matanza por curiosidad y nos hizo reír a todos. Luego vino Luz, su pareja, siempre dispuesta y sonriente. Unos llegaban y otros se iban, pues como en todos los grandes acontecimientos, la matanza son muchas horas de trabajo y vigilancia, y requiere muchas personas: amigos de todos, familiares, y sobretodo ganas de trabajar y pasarlo bien, ¡que sólo es una vez al año!

Después de cenar, hicimos sobremesa y a eso de la una o las dos de la mañana nos fuímos a dormir, derrotados pero contentos por el trabajo bien hecho.

Teníamos dos bandejas, cada una con chorizos y salchichones, bien grandes y sin romperse la tripa.
Habíamos hecho cortezas para todos, costillas y lomo adobado, pinchitos morunos para comer ese mismo día, y sobre todo lo habíamos pasado estupendamente.

DOMINGO

El domingo nadie quería moverse de la cama, pero era imprescindible ir a colgar el embutido (chorizos y salchichones) a un lugar frío, y sobretodo seco.
Este año el lugar elegido ha sido Morella, (a una hora y cuarto de Castellón), una ciudad que además de ser preciosa (algunos dirán que no es ciudad, pero se equivocan), tiene un clima seco y frío que es propicio para el secado.
La casa la proporciona Miguel, una típica casa morellana de varias plantas. Subieron a colgar el embutido Mari, Miguel y Ana. Había mucha niebla ese día y Ana se mareó con las curvas (y con lo que no son las curvas, porque se había acostado a las dos de la mañana y levantado a las ocho). Una vez en Morella, compraron clavos y los pusieron en el garaje. Ningún embutido se había roto y fue muy sencillo colgarlos, aunque por si acaso, llevaban cordel para atarlo y tripa para cubrir por si alguno se reventaba.

He de decir que la matanza la hemos hecho muy tarde, pues normalmente se hace a finales de diciembre o principios de enero, al menos así la hacen las personas que nos han enseñado (todos de la provincia de Salamanca). Es muy importante que no venga el calor pronto, cosa que dudamos que venga en Morella, pero también la lluvia o la niebla, pues la humedad es igual de perjudicial. La familia de Ana, cuando hacía la matanza, la vigilaba en el pueblo, abriendo o cerrando las ventanas del secadero (para ellos la cocina vieja), e incluso poniendo braseros debajo del embutido para contrarrestar el frío y la humedad.

Después almorzaron, colgaron el embutido, compraron pan, flaons y demás dulces y se bajaron a Castellón de nuevo, a casa de Mabel y Paco, donde nos encontrábamos haciendo unas migas para todos (migas con pan de los Rosildos que había comprado Miquel tres días antes, y con carne de la matanza).
Después de comer, y aunque la matanza ya había acabado, siguió la tertulia. Se acercaron la hermana de Ale y Adolfo, su pareja, que es nuestro primo; también Santi, el hermano de Ale, y su mujer, con la niña que no tiene aún el año; vino Pepe, el padre de Ale, famoso por sus comidas monumentales (varios records Guinnes) , con el que mantuvimos una animada conversación y quedamos para el próximo año criar un cerdo ibérico y hacer la matanza con él; Miquel y Luz, que prepararon unas ricas arepas rellenas de queso.

Y así hasta las ocho de la tarde, que cada uno se fue a su casa, todos cansados pero sobre todo satisfechos, por haber hecho algo tan excepcional en estos días y por lo bien que nos lo habíamos pasado.

De momento, ya ha pasado casi un mes, hemos visto los embutidos y se están curando muy bien. Ninguno se ha roto y creo que podremos disfrutar de una buena matanza este año; pero más que el valor culinario, lo que se disfruta es saber que lo has hecho tú mismo, que no tienen conservantes ni potenciadores de sabor, y que has pasado un fin de semana con la gente que aprecias haciendo algo divertido y memorable.

sábado, 21 de febrero de 2009

LA MATANZA DEL GOCHO (I)





Este fin de semana, hemos hecho en casa de mi hermano Paco y su mujer Mabel una “matanza” del cerdo, (sin matar el cerdo, pues ya no lo permite sanidad, y el cerdo se ha de comprar muerto). Como podéis imaginar, además de currar un montón…..también nos lo hemos pasado de maravilla, hemos disfrutado de lo lindo. La matanza normalmente se hacía en diciembre y enero, esperando el frío intenso y seco que la curaría. Nosotros nos hemos retrasado unas semanas pero seguro que nos queda igual de buena.


Aunque empezamos todos juntos el viernes por la tarde, realmente la matanza había empezado una semana antes en Béjar (Salamanca), ya que Marcos nos trajo de allí las tripas culares (fundamentales), el orégano de aquellas sierras, que es mucho más oloroso, el pimentón de la Vera (Cáceres) y el cordel para atar el embutido.

En un principio, la matanza la íbamos a realizar más personas, pero una serie de imprevistos hizo que no estuviesen todos, aunque a todos los echamos de menos. Entre estos imprevistos se cuentan que conseguimos un cerdo que había que aprovechar, pues fue una gran oportunidad, y el hecho del viaje a Béjar de Marcos, que propició tener las tripas antes de lo previsto.

Empezamos el viernes por la tarde, primero fuimos a recoger el cerdo, y algunas cosas que nos hacían falta para pasar el fin de semana de “matanza” (avituallamiento siempre escaso, je, je). Una vez en casa de Paco y Mabel, preparamos las mesas, nos limpiamos muy bien las manos, y empecé a descuartizar el cerdo. Primero le saqué los lomos y los costillares, que los dejamos a parte para trabajarlos más tarde.

Mientras, Mari, Chiqui y Mabel empezaron a pelar ajos, quitándole el brote interior. Llegó Anita y comenzó a preparar los pinchitos morunos que nos comeríamos al día siguiente, con la carne que yo iba sacando del jamón del gocho (por lo tanto 100% morunos no son). Esta receta un día la pondré en el blog, básicamente lleva ras al-hanout, u otra mezcla de especias parecida, cebolla picada y limón.

Cortando los jamones y las paletillas sacamos los trozos de magro que íbamos dejando en otro recipiente. Después extrajimos panceta que pusimos junto a los magros ya que todo esto iba a ser la base de los salchichones y los chorizos.

Por último deshojamos el orégano, que aún estaba en rama, pero ya seco, claro!
El lomo y los costillares los pusimos en unas palanganas bien grandes, y los adobamos con aceite de oliva virgen, pimentón de la vera, ajo, orégano, y sal gorda, los untamos bien con las manos y los dejamos tapados en un sitio fresco durante casi 48 horas, hasta el domingo que hicimos las partes.

Una vez hecho todo esto, nos dispusimos a cenar y a planificar lo que haríamos el sábado. Lo ideal hubiese sido haber podido picar la carne del embutido y adobarlo esa noche para que reposase al menos 12 horas, pero era tarde y estábamos cansados.

El sábado por la mañana fue el día de embutir….que bien nos lo pasamos!!

Empezamos a picar la carne con la máquina que una bejarana nos había dejado, Choe. Esta máquina no es eléctrica, sino con manivela, pero había muchos brazos dispuestos a moverla. Nos fuímos relevando Paco, Chiqui, Conde y yo, hasta tener toda la carne picada.
Después de esto pasamos a adobar la carne. La receta del adobo es de la familia paterna de Ana, así es como ellos han adobado siempre su matanza, claro que hacían muchísimos más kilos pues la matanza duraba para toda la familia todo el año. Lo único que tuvimos que hacer es adaptar las proporciones a los kilos de carne que nosotros íbamos a embutir.

A continuación os dejo la receta, por si alguno se anima a hacerla, y sobretodo por su valor antropológico, que no debe perderse:


CHORIZO

Para 100 kg. De carne:

1 kilo de Ajos secos, finamente picados y sin el tallo interior
222 gramos de Sal gorda
222 gramos de Pimentón dulce de la Vera (tiene que ser del año, si no se rancian los chorizos)
Orégano del año, al gusto
Un chorrito de aceite de olive extra virgen, para poder manejar el “mondongo” (denominación de lo que embutimos en la tripa)


SALCHICHÓN

Para 100 kg. De carne:

222 gr. de Sal Gorda
100 copitas de coñac (una por kilo, que la carne también bebe)
Pimienta negra en grano (no molida), al gusto, no os paséis u os tirareis un rato quitando bolitas de pimienta del salchichón cada vez que os lo vayáis a comer.
Nuez moscada, al gusto
Y también le pusimos un preparado conservante llamado “salchichonal”, que se utiliza para que no se estropee el salchichón en su curación, ya que es muy delicado y antiguamente se perdían matanzas enteras, no nos la íbamos a jugar.

Nosotros hemos hecho mucha menos cantidad de carne, así que aprovechando nuestra educación sacamos las proporciones que correspondían.

Dividimos la carne en dos recipientes con la misma cantidad de kilos y empezamos a añadirle uno a uno los ingredientes, mezclándolos muy bien con nuestras manos.
Una vez hecho esto, hicimos “la probadura”, que consiste en poner en una sartén una pequeña cantidad de la carne de los chorizos (llamadas chichas) y también del salchichón, para asegurarnos que las proporciones están bien hechas y es del gusto de todos. Como estaba perfecta, la carne la dejamos reposar unas horas, para después embutirla.

Mientras reposaba, unos preparaban la comida, esos ricos pinchitos que ensartaron Mari, Aarón, Clara, Mabel y Ana. Otros partimos la piel del cerdo en finas tiras para hacer las cortezas, ummm qué ricas y qué poco tienen que ver con las industriales. La piel se parte en tiras de unos 2 cm. de ancho y 10 de largo. Después se cuecen (tarea encomendada a Chiqui, Miguel y Conde) y ya están listas para freírse en abundante aceite cuando queramos darnos ese placer. Por supuesto, freímos unas cuantas para todos… Al mismo tiempo íbamos almorzando unos canapés que trajo Ale, también jamón y otros embutidos. Cómo nos gusta sufrir…

Entretanto llegó Marcos, el primo de Ana. Él ha estado en muchas matanzas cuando era pequeño y fue de gran ayuda. Entre Mari, él y Ana limpiaron las tripas culares.
Las tripas merecen capítulo aparte, las que teníamos ya estaban “limpias” (es decir, sin restos orgánicos, ya me entendéis), lo que ocurre es que aún así huelen muy mal. Hay que limpiarlas en agua templada, caliente no, porque se romperían, dándoles la vuelta completamente y quitándoles una telilla interior que se resbala e hizo perder alguna vez los nervios. Nadie puede valorar lo que es una matanza tradicional si no ha experimentado el olor de las tripas culares; llegas a acostumbrarte, porque te atufa tanto que el cuerpo es inteligente y anula ese sentido, pero es necesario conocerlo para saber valorarlo. Y ya os digo que éstas estaban limpias, no quiero imaginarme hace años, limpiándolas en una proporción aún mayor.

Dejamos reposar el adobo de la carne, freímos unas cortecitas y nos dispusimos a comer.

BIENMESABE DE MERO

INGREDIENTES 6P.

1 kg de Mero
3 Limones
½ vaso de cerveza
La Clara de dos Huevos
100 gr de Harina
3 cucharaditas de Perejil picado
Sal y Pimienta negra molida
Aceite de oliva virgen


PREPARACION


Cortaremos el Mero en tacos de 1,5 por 1,5 cm. y en un bol mezclaremos: el Mero, el zumo de los tres limones, dos cucharaditas de perejil, sal, y pimienta. Lo mezclaremos todo bien, taparemos el bol, y lo meteremos en el frigorífico durante 45 minutos.
En otro bol, pondremos los 200 gr. de harina, las claras de huevo, una pizca de sal, la cucharadita de perejil que nos quedaba, y un poquito de pimienta. Batiremos, y al mismo tiempo iremos añadiendo cerveza todo lo que admita la masa, (tiene que caer un hilillo del tenedor cuando lo saquemos de la masa). Reservaremos en el frigorífico el mismo tiempo que el pescado.

Transcurridos los cuarenta y cinco minutos, sacaremos el Mero del frigorífico, y la masa. En el fuego pondremos una sartén con abundante aceite, más o menos que después llegue a cubrir el pescado.

Escurriremos bien el pescado, y lo echaremos dentro del bol donde tenemos la masa, moveremos todo bien, y cuando el aceite que tenemos en la sartén esté bien caliente (esto es importante), iremos echando tacos de Mero con su masa, e iremos friendo el pescado hasta que este doradito.

*Es importante que friamos el pescado sin llenar la sartén.

*Para escurrir, yo, antes de utilizar papel, prefiero poner dentro de un bol una taza invertida, y en el espacio que queda poner el pescado a escurrir. (Os puede sorprender lo bien que quedan las cosas escurridas de aceite de esta manera)

sábado, 31 de enero de 2009

CANELONES MARMOLEADOS DE POLLO, JAMON Y PATE

INGREDIENTES 6P.

12 placas de Canelones
2 Cebollas
400gr aprox. de pechuga de pollo fileteadas
12 lonchas de jamón
Queso Emmental rallado
100 gr de Paté
Nuez moscada
Piñones
Pimienta negra
Harina
Leche
Aceite de oliva virgen
Sal


PREPARACION

*Salsa bechamel
Cortamos la cebolla en juliana y la sofreiremos en una sartén, rallamos un poquito de nuez moscada sobre la cebolla que tenemos en la sartén, salamos, cuando la cebolla esté transparente añadiremos los piñones y un poquito de pimienta negra. Cuando la cebolla este bien pochada echaremos la harina que previamente hemos tamizado con un colador metálico, a ojo, y moveremos sin que se queme, salamos, iremos añadiendo leche sin dejar de remover hasta llegar a la textura deseada.


Precalentaremos el horno a 180º

Coceremos la pasta en abundante agua removiendo lentamente (seguir las instrucciones del fabricante), y una vez cocida enfriaremos con agua y reservaremos hasta el montaje del plato
En una olla pondremos agua a hervir, cuando empiece la ebullición echaremos un puñadito de sal y sumergiremos las pechugas 1 minuto. Las sacamos y las desmigamos. En un bol mezclamos 100 gr. de paté con las pechugas y dos cucharadas de bechamel.

En un paño de cocina sin pelusas extenderemos los canelones, quitamos el exceso de agua con papel de cocina. Colocaremos una loncha de jamón en cada placa de canelón sin que sobresalga. Sobre esto pondremos la mezcla de pollo y paté en forma alargada para que sea más fácil enrollarlos.
En la fuente que meteremos en el horno le ponemos un lecho de bechamel, sobre el que depositaremos los canelones rellenos. Cuando hemos acabado de colocarlos en la fuente los cubriremos con bechamel y después pondremos queso rallado por encima para gratinarlos.
15 minutos de horno para hacer los canelones, y 5 min. de gratinado del queso rallado.

viernes, 30 de enero de 2009

ENSALADA DE BACALAO Y NARANJA Y QUESO DE CABRA

INGREDIENTES 6P.

250 gr. de Bacalao salado (lo desalaremos durante 24 hr.)
50 gr. de Queso de cabra (de rulo tipo “francés”)
3 Naranjas grandes
Aceite de oliva virgen
Sal Maldom
Eneldo


PREPARACION

En primer lugar, lavaremos bien las naranjas debajo del grifo de agua fría, y las frotaremos bien con un estropajo (nos vamos a comer la piel). Cuando tengamos lavadas las naranjas, las cortaremos en rodajas muy finas sin pelarlas, quitándoles el centro blanco.
En una fuente amplia dispondremos las rodajas por toda la superficie, desmenuzaremos el bacalao y el queso y los echaremos por encima de las rodajas de naranja, regaremos todo con aceite de oliva, espolvorearemos con el eneldo, y adornaremos con unas escamas de sal Maldom.
*Hay que comer todo junto, pues lo rico de esta ensalada, es la mezcla de sabores